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  Viaje a Perú nº 2

En este 2º viaje a Perú, Choco-Story, el museo del chocolate, se ha propuesto profundizar en sus conocimientos sobre la historia del cacao en Perú.

Fuimos buscando la prueba de la presencia y del empleo del cacao en la época de los incas.
Y creemos haberla encontrado.

En dos museos, no lejos el uno del otro, situados en Chiclayo cerca de Piura, en el norte del país, pudimos admirar magníficos collares cuyas cuentas de oro tenían la forma de mazorcas de cacao.

Procedían de la tumba del Señor de Sipán, fechada en el año 700 a.C.

Por otro lado, a dos horas de coche desde Piura, vimos cacao blanco. Los cultivadores nos dijeron que del otro lado de la montaña, es decir, allí donde comienza la región amazónica y donde se originó el cacao, también hay cacao blanco.

Las mazorcas son pequeñas y bastante redondas. Tienen 10 nervaduras, al igual que las hojas. Las flores son blancas como también el interior de las habas.

A lo largo de nuestro viaje, tanto en el centro del país cerca de Tarapoto como más allá de Cusco, nos encontramos el mismo tipo de mazorcas, de color verde, pequeñas y bastante redondas.

Dondequiera que lo viéramos, nos decían que era “cacao nativo”, es decir local, y que crecía allí desde hace mucho tiempo.

Nos preguntamos si hubo un tiempo en que el cacao de esta región era salvaje, y comenzara a cultivarse más tarde. Quizás un día encontremos la respuesta.

Al regresar en coche de la región de Quillabamba, debemos atravesar una garganta de 4.300 metros.

Algunos indios viven allí en cabañas muy pobres.
La temperatura se mantiene entre 3º y 5 ºC. La humedad es alta. La tierra, árida.
Apenas hay plantas y árboles.

En la carretera, encontramos a un niño pequeño que nos hace señas.
Nos pide que le llevemos a Urubamba donde está su colegio.
Con 12 años, abandona todas las semanas la cabala de montaña, solo, para regresar el viernes por la noche.

Le preguntamos qué come. Nos responde: “Por la mañana tomamos sopa de patata, a veces con alubias, si hay”. A mediodía tomamos primero una patata cocida en las brasas y después otra y por la noche otra vez sopa de patata.

Cuando vuelvo a casa, lavo mi traje del colegio, hago mis deberes y ayudo a mamá.

Ni televisión, ni playstation ni coca-cola. Ni carne, ni pescado, ni galletas ni bombones.

Cuando le preguntamos, qué quieres ser de mayor, responde: “ingeniero”

Espero que lo consiga, se lo deseo de todo corazón.

Lástima que no sepamos su nombre. Un pinchazo justo antes de coger el tren hizo cundir el pánico.

Ojalá algún día lea este artículo y se ponga en contacto con nosotros. Le ayudaremos.  


Indio y llamas cerca de Cusco


Mujer, niños y ovejas en Pisac


Mujeres y niño en Ollantaytambo


Granjero de Echarate con un cacao “chuncho” y un híbrido


Hoja de “chuncho”


Flor de “chuncho”


“Chuncho” cortado


Metate local denominado “batán”


Un gran “batán”


El “cuy”, un plato local, con patatas y yuca


Un batán con recipiente de madera en Juanjui


Una india aplasta una banana con ayuda de una mano de mortero de sal cerca de Lamas - Tarapoto


«Cacao nativo» en Lamas


Cacao blanco cerca de Piura


La flor


La hoja




La mazorca


En el desierto, ¿una inmensa piedra “inca” con 5 orificios?


¡Un orificio perfecto! ¿Quién lo hizo y con qué fin?


Collar del Señor de Sipán del museo Brunning en Chiclayo


Copas de oro para beber el cacao.